miércoles, 23 de septiembre de 2015

Yogi Berra falleció a la edad de 90 años


El miembro del Salón de la Fama de Cooperstown e ídolo de multitudes, el gran receptor Yogi Berra, falleció la noche del martes 22 de septiembre de 2015, a los 90 años de edad, por causas naturales, en Nueva Jersey, U.S.A.

En 19 temporadas en las Grandes Ligas, participó en 2.120 juegos, tuvo 7.555 turnos al bate, 1.175 carreras anotadas, 2.150 hits conectados, 321 dobles, 49 triples, 358 cuadrangulares, 1.430 carreras impulsadas, 30 robos de base, 704 boletos y 414 ponches recibidos, para un promedio de bateo de .285, porcentaje de embasado de .348 y de slugging .482. Su porcentaje de fildeo de por vida fue .988.

3 veces ganador del Premio Jugador Más Valioso de la Liga Americana, los años: 1951, 1954 y 1955.

Elegido Miembro del Salón de la Fama del Béisbol de Cooperstown en 1972.

En 1998, se abrieron las puertas del Museo Yogi Berra, en el campus de Montclair State College, en las colinas de Montclair, Nueva Jersey.

Fue homenajeado al realizar el primer lanzamiento, en el Yankee Stadium, el día de la apertura de la temporada de 1999.

Elegido al Equipo Todos Estrellas del Siglo XX, en 1999.

Fue homenajeado al ser invitado para realizar el lanzamiento inicial en la Serie Mundial de 2001.

Su número 8 fue retirado de los Yanquis de Nueva York.

Hijo de inmigrante italiano, Lawrence Peter “Yogi” Berra, nació el 12 de mayo de 1925, en la ciudad de San Luis, Missouri (U.S.A.). Lanzaba a la derecha y bateaba a la zurda. Destacó como receptor, habiendo jugado también en los jardines, en primera y tercera base. De relativa baja estatura. Era uno de los peloteros de las Grandes Ligas con mayores anécdotas, cuentos y grandes experiencias vividas en el béisbol. Era ingenioso y risueño. Muchas veces al expresarse, ni él mismo se entendía. Fue uno de los grandes filósofos del béisbol; muchas de sus frases son muy conocidas y se les dio el término de “Yogismos”.

Entre algunas de sus célebres frases tenemos:

“El juego no se acaba hasta que se acaba”.

“El béisbol es un 90% mental, la otra mitad es física”.

“Si no sabes a dónde vas, es posible que llegues a cualquier lugar”.

“Siempre voy al funeral de los demás, de lo contrario ellos no vendrán al mío”.

Su sobrenombre se debió a un personaje del cine, de su infancia. Bobby Hofman, que posteriormente jugaría en las Grandes Ligas con los Gigantes de Nueva York luego de observar la película de un indio encantador de serpientes, exclamó: “Ese Yogi camina como Lawdie (Lawrence) Berra”. Hasta su esposa Carmen Short lo llamó cariñosamente "Yogi" durante toda su vida de casada.

En 1942, fue a una prueba con los Cardenales de San Luis junto a su amigo de infancia Joe Garagiola y el equipo se interesó más en Garagiola que en él. Luego de rechazar dos ofrecimientos más, de otros equipos, los Yanquis de Nueva de York lo firmaron ese año.

Debutó en las Grandes Ligas, el 22 de septiembre de 1946, con los Yanquis de Nueva York. En su primer juego, conectó un cuadrangular de 2 carreras, en el cuarto inning, ante el lanzador derecho de los Atléticos de Filadelfia, Jesse Flores. Jugó solamente 7 partidos y en 22 turnos al bate, conectó 8 hits, 1 doble, 2 jonrones, anotó en 3 ocasiones e impulsó 4 carreras, recibió 1 boleto y 1 ponche, dejando su promedio de bateo en .364.

Tuvo a grandes compañeros como Joe DiMaggio, Whitey Ford, Phil Rizzuto, Billy Martin, Don Larsen, Mickey Mantle, Roger Maris, entre muchos otros. Conoció personalmente en sus últimos años de vida, al gran “Bambino” Babe Ruth.

Generalmente terminaba sus temporadas entre los 10 mejores jonroneros e impulsadores de la temporada en la Liga Americana.

El 2 de octubre de 1947, fue el primer bateador en dar un jonrón como bateador emergente en una Serie Mundial. Fue ante el lanzador de los Dodgers de Booklyn, Ralph Branca.

Cuando en 1949, se fracturó un dedo de su mano izquierda, Yogi Berra fue forzado a jugar con el dedo índice fuera de su mascota, lo que estableció una práctica usual para los receptores posteriormente.

En 1950, fue el bateador más difícil de ponchar en la Liga Americana, con un promedio de 49.8 turnos al bate por abanicado. Se ponchó 12 veces en 597 turnos al bate. De 1946 a 1965, Yogi Berra promedió cerca de 500 turnos al bate y nunca se ponchó más de 38 veces por temporada.

Se distinguió tanto por su bateo como a la defensiva. En 1950, bateó para promedio de .322 con 192 hits, 28 jonrones, 116 carreras anotadas y 124 carreras impulsadas. En 1951, tuvo un promedio de bateo de .294, con 27 vuelacercas y 88 carreras empujadas.

En las temporadas de 1952 y 1956 había establecido el récord de cuadrangulares para un cátcher en una temporada, con 30. Berra tuvo 90 o más carreras traídas al plato en 9 temporadas y dio más de 20 bambinazos en 11 temporadas. 

Fue uno de los bateadores más temidos del béisbol, por ser un bateador oportuno con corredores en las bases.


Se destacó por ser un bateador de lanzamientos “fuera de la zona de strike”. La gran leyenda del béisbol, el pitcher Satchel Paige, quien jugó la mayor parte de su carrera en las Ligas Negras y sus últimos años en la Gran Carpa, señaló que: “El mejor bateador zurdo fue Ted Williams. El mejor bateador derecho fue Joe Dimaggio”. Y añadió: “Pero el más grande y mejor bateador de “bolas malas” de todos los tiempos era Yogi Berra”.

El lanzador Fred Hutchinson, quien enfrentó a Yogi Berra, jugando para los Tigres de Detroit reafirmó: “Estoy de acuerdo con que Yogi Berra fue un gran bateador de “bolas malas”. Pero nunca le lances a él un buen lanzamiento”.

Para Ralph Houk, Berra era el mejor “Clutch hitter” entre jugadores de la talla de Johnny Mize, Carl Yaztrzemski, Mickey Mantle, Al Kaline, Stan Musial, Tommy Henrich, Ted Williams, Willie Mays y Jackie Robinson. 

El manager Paul Richards que enfrentó a Yogi Berra expresó: “Berra es el hombre más duro en la Liga en las últimas 3 entradas”.

La revista especializada de béisbol “The Sporting News” seleccionó en la posición número 40 a Yogi Berra como uno de los más grandes jugadores de las Grandes Ligas del siglo XX.

Para Harmon Killebrew, Ralph Houk y Whitey Herzog, Yogi Berra era considerado como uno de los mejores 10 peloteros en el siglo XX.

En la Serie Mundial de 1956, dio 3 cuadrangulares (1 en el segundo juego y 2 en el séptimo juego) al gran lanzador de los Dodgers de Brooklyn, Don Newcome, al dar la vuelta al cuadro miró al pitcher Newcome y le gritó: “Yo bateé un buen lanzamiento, Newk”. El jonrón del segundo juego, fue un Grand-Slam. En esa Serie Mundial, Berra empujó 10 carreras.

El 8 de octubre de 1956, Yogi Berra fue el catcher que recibió los envíos de Don Larsen, siendo el único juego perfecto realizado en las Series Mundiales en toda la historia de las Grandes Ligas. Al terminar la hazaña se pudo observar a Berra saltando de alegría y júbilo, yendo a felicitar a su compañero Larsen, fundiéndose en un efusivo abrazo ambos jugadores. Yogi Berra expresó: “Nunca había recibido a un grandioso lanzador hasta que Don estuvo hoy”.

Entre el 28 de julio de 1957 y el 10 de mayo de 1959, Berra estableció el récord de recibir 148 juegos consecutivos y aceptar 950 ocasiones sin cometer algún error.

En toda la temporada de 1958, no cometió error alguno. Los mejores cátchers de esa década y que tuvieron gran rivalidad fueron Yogi Berra, en la Liga Americana y Roy Campanella, en la Liga Nacional.


Cuentan como graciosa anécdota, que en un Juego de las Estrellas, al reunirse en el montículo para conversar sobre cómo enfrentar a Stan Musial, Yogi Berra expresó: “El problema que tenemos es cómo sacar out en 10 minutos a un hombre que no lo han hecho out en 15 años”.

Durante la Serie Mundial de 1958, el receptor Yogi Berra le decía a Hank Aaron que debía de batear con el sello o marca del bate hacia arriba, y el gran slugger le contestó: “Yogi, yo vine aquí para batear, no para leer”.

En su última temporada como pelotero, el año 1965, jugando con los Mets de Nueva York, hizo batería con otra leyenda del pitcheo como fue Warren Spahn, haciendo una combinación memorable. Señalaba Spahn: “Yo no sé si esta es la batería de mayor edad, pero de lo que sí estoy seguro es que somos los más feos”.

El 16 de julio de 1980, Yogi Berra le envió un telegrama al cátcher Johnny Bench, de los Rojos de Cincinnati, al romper su récord de cuadrangulares para un receptor, felicitándolo y diciéndole: “Johnny, felicitaciones por romper mi récord de cuadrangulares la última noche. Yo siempre pienso que el récord permanece hasta que fue roto. Esto no podría sucederle a un tipo tan agradable. La mejor de la suerte para el resto de la temporada, pero tómalo con calma con Dale y los Piratas. Quizás nos veamos en octubre. Yogi.”.

Como receptor, lideró la Liga Americana en:

Juegos recibidos: 1950 (148); 1951 (141); 1952 (140); 1953 (133); 1954 (149); 1955 (145); 1956 (135); 1957 (121).

Outs realizados: 1950 (777); 1951 (693); 1952 (700); 1954 (717); 1955 (748); 1956 (732); 1957 (704); 1959 (698).

Asistencias: 1950 (64); 1951 (82) y 1952 (73).

Menos Errores Cometidos: 1951 (13); 1955 (13) y 1956 (11).

Doble-Plays realizados: 1949 (18); 1950 (16); 1951 (25); 1952 (10); 1954 (14) y 1956 (15).

Menos Passed Balls: 1950 (7).

Menos Robos de Base permitidos: 1949 (36) y 1952 (39).

Puestos Out Robando Bases: 1950 (34); 1951 (47) y 1952 (36).

Porcentaje de Fildeo: 1958 (1.000) y 1959 (.997).

Su manager Casey Stengel, se dirigía a Yogi Berra como su “Asistente de Manager”.

Juegos de las Estrellas: Elegido 18 veces, participó en 15 juegos, tomó 41 turnos al bate, anotó 5 carreras, conectó 8 hits, 1 jonrón, impulsó 3 carreras, recibió 2 boletos y 3 ponches, para un promedio de bateo de .195.

Series Mundiales: Participó en 14 Series Mundiales, todas con los Yanquis de Nueva York, de las cuales se tituló campeón en 10 de ellas, los años: 1947, 1949, 1951, 1952, 1953, 1956, 1958, 1961 y 1962. En 75 partidos, tomó 259 turnos al bate, anotó 41 carreras, bateó 71 hits, 10 dobles, 12 cuadrangulares, 39 carreras impulsadas, 2 robos de base, 32 bases por bolas y 17 ponches recibidos, para un promedio de bateo de .274, porcentaje de bateo con hombres en base .359 y de slugging .452. Lo llamaban el “Señor Serie Mundial” (Mr. World Series). Posee los récords de más Series Mundiales jugadas (14), juegos jugados (75), turnos al bate (259), hits conectados (71) y dobles (10). Es tercero con más cuadrangulares en Serie Mundial con 12, detrás de Mickey Mantle y Babe Ruth y segundo en carreras impulsadas con 39, solamente superado por Mickey Mantle, con 40. Es segundo en carreras anotadas, con 41; únicamente superado por Mickey Mantle, con 42.

Fue manager en las Mayores en 7 temporadas, con los Yanquis y Mets de Nueva York. Berra ganó banderines en ambas Ligas (en 1964 con los Yanquis de Nueva York y en 1973 con los Mets de Nueva York; sin embargo, en ambas ocasiones no pudo ganar la Serie Mundial) y estuvo 20 años como coach de los Yanquis y Mets de Nueva York, así como los Astros de Houston.

Nos deja un ícono del béisbol, pero su recuerdo perdurará siempre en nuestros corazones. Paz a su alma.
Miguel Dupouy Gómez.



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