Mostrando entradas con la etiqueta Gualberto Acosta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gualberto Acosta. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de diciembre de 2019

Interesante Entrevista y Réplica del árbitro Gualberto Acosta

Archivo: Miguel Dupouy Gómez.
El reconocido árbitro venezolano Gualberto Acosta.

Deseo compartir con los amables lectores, una interesante entrevista realizada al árbitro venezolano, Gualberto Acosta, quien ha sido uno de nuestros mejores umpires en nuestro béisbol por muchos años. En ella, Gualberto Acosta, sale al paso ante unas declaraciones que dio su compañero de labores, el cubano Roberto "Musulungo" Herrera, ambos interviú publicados en la revista "Universo Deportivo" en el año 1981.

Más allá de la polémica suscitada, mi deseo es que se conozca, parte de las vivencias de este gran árbitro venezolano de nuestro béisbol.

A continuación, el artículo en cuestión:

Archivo: Miguel Dupouy Gómez.
En plan amistoso califica a "Musulungo" como un “auténtico bluff” y anuncia su retiro para la próxima temporada.

A Gualberto Acosta no le hicieron gracia esas afirmaciones de su gran amigo Roberto “Musulungo" Herrera y contenidas en la anterior edición de “Universo Deportivo", en el sentido de que “Soy el mejor árbitro del béisbol venezolano”.

Desde entonces prácticamente "no puedo dormir. Fíjate que en estas lides llevo 26 largos años y de repente viene ese hombre, que fue un “muerto” como pelotero y un pavoso como umpire, para autoproclamarse como el mejor, y que espera seguir así por otros 20 años".

Quien conoce a Gualberto Acosta, muy serio en el campo de juego, pero sencillo, cordial, bonachón, juguetón y hablador como el que más, está claramente en cuenta de que esas expresiones en torno a "Musulungo" son nada más para crear en el ambiente, aunque en son de broma, una rivalidad que no existe, por cuanto sencillamente se trata de dos excelentes amigos, y por supuesto umpires.

Pero recordemos aquellas expresiones de "Musulungo" para entrar luego en detalles con la vida deportiva de Gualberto Acosta, una institución en el arbitraje venezolano.

Decía "Musulungo":

Oye, te digo que ningún receptor tenía mejor brazo que yo. Nadie salía a robar la base. Pregúntale a Vitico, Teolindo, Obregón, Elio Chacón. Y aquí, como árbitro, espero llegar a 20 años porque nadie me supera en esto de cantar bolas y strikes. Soy el mejor del mundo.

Y Gualberto, picado por un orgullo que no existe, replica:

"Musulungo" fue un muerto como pelotero. Teolindo, Elio, Vitico y Obregón se dejaban sacar en base solo para “levantarlo”, para tenerlo siempre como amigo y protector, dada su imponente figura. Y como umpire es un pavoso. Lo único que sabe es trabajar extra-innings para distraer más al público. Le vendría bien cobrar por hora. Es la única forma como se haría millonario. Y si él dice que es el mejor del mundo, yo soy el mejor del Universo y sus alrededores.

Gualberto nació hace 66 años en la popular parroquia de La Pastora, y todavía se ve fuerte, con buenos reflejos y disposición para mantenerse como umpire profesional.

No crea, los años siempre pesan. Una temporada más y tiro la toalla en el profesional. Hay mucho trajín con esos viajes y trasnochos. No me da tiempo para atender a mis novias. Pero seguiré muerto de risa en el campo aficionado porque ompayar es mi vida.

Excelente umpire, ya seriamente, fue sin embargo un pobre pelotero, peor que "Musulungo", que en una época lo consideraron prospecto de Liga Grande con la organización de los Cardenales de San Luis.

En el campo aficionado actuó hasta 1948 con la tradicional divisa “Los Sapos”, bajo las órdenes de Chiquitín Ettedgui y Luis Baroni.

Fui catcher y tuve buen brazo, mucho más que "Musulungo", pero no bateaba.

En efecto, para goce de "Musulungo", en solo cinco temporadas en el béisbol profesional, Gualberto apenas promedió para 159 puntos, producto de 10 incogibles en 63 apariciones al plato. Estuvo con el Pastora y Gavilanes de Maracaibo, y mayormente con el Magallanes bajo el mando del recordado Lázaro Salazar.

En 1954 me dejé de estas cosas. Ya le dije, no bateaba.

¿Y cómo era el béisbol de esa época?

Había más disciplina, mística, amor por el equipo que defendías. En los dugouts se observaba mucha seriedad, nada de chistes y mamadera de gallo.

¿Y adonde viajó como pelotero?

Nunca salí al extranjero. Recuerde que no bateaba. Y en el campo aficionado apenas a Barquisimeto por cuanto actué con el América y Japón de esa región larense.

¿EI mejor pelotero de su época?

Vidal López, sin discusión. Y Alejandro Carrasquel el mejor pitcher.

Gualberto, aceptando su fracaso como pelotero decidió cambiar los aperos de receptor por los de umpire.

No podía desligarme del béisbol, que me había apartado de tantos vicios, con la excepción del cigarrillo.

Gualberto se estrenó como umpire en 1954 en el campo amateur y en 1960 atendió el llamado al profesional.

Me llamaron pero no hubo acuerdo alguno. Por otra parte falleció mi madre y fue en 1962 cuando decidí trabajar en el profesional. Entonces el Presidente de la Liga era el Coronel Jorge Marcano y Antonio Rodríguez el secretario.

Ellos me solicitaron y acepté. A partir de allí, Gualberto Acosta se fue identificando más con el béisbol. Como pelotero fue uno más, pero como árbitro clase aparte. Y fue, entonces cuando pudo viajar al exterior. México, Puerto Rico, República Dominicana, Colombia, Nicaragua, Panamá, Honduras, Costa Rica.

¿Qué hace falta para ser buen umpire?

Serenidad, mucha paciencia, estar preparado psicológicamente para desempeñar con acierto su trabajo y la máxima atención al juego.

La gente cree que para ser buen umpire es necesario tener una ametralladora. Somos humanos, podemos errar, pero por encima de todo conocemos el trabajo y lo hacemos con cariño, pese a las rechiflas del público apenas hacemos acto de presencia en el campo de juego.

¿El mejor umpire venezolano?

Teodoro Venancio Pacheco y Roberto Olivo fueron muy buenos. Teodoro fue mi maestro y de muchos.

¿Y quién sucederá a Gualberto Acosta?

No haré falta en el campo profesional. Ahora "Musulungo" tendrá el campo abierto. Pero que se cuide de Pedro Brito, Jesús Guzmán, Iván García, Marcelino Sánchez, Enrique Troya, Emilio Velásquez. Todos tienen clase y enamorados de la profesión.

A lo largo de tantos años trabajando detrás de home, como receptor y umpire, Gualberto cree que a Venezuela no ha llegado un pitcher más curvero que Lew Krausse, el mismo que ponchó a 21 hombres en Maracaibo y que tuvo la suerte de trabajar como umpire principal, y con mejor recta que Bob Gibson.

¿Y de los venezolanos?

Ahora mismo nadie supera a Luis Mercedes Sánchez en velocidad. Anteriormente puedo recordar la recta de Ramón Monzant, así como la curva de Camilo Pascual y la velocidad de Scipio Spinks, de vuelta al grupo de extranjeros que tuve la suerte de ver.

Finalmente recordó Gualberto que Paul Casanova fue clase aparte entre los receptores que ha visto en su accionar. No sólo por su clase defensiva sino por el potente y certero brazo que tuvo, aunque sin dejar muy atrás a Earl Battey y John Roseboro.

Salúdame a "Musulungo" y que no te meta tantos embustes nos dijo a manera de despedida.

Archivo: Miguel Dupouy Gómez.
Gualberto Acosta como receptor del equipo "Magallanes".

Esperando haber enriquecido el conocimiento de los amantes del deporte favorito de los venezolanos, sobre una de las figuras más importantes de nuestro béisbol como árbitro. Gualberto Acosta nació en Caracas el 12 de julio de 1924 y falleció el 11 de junio de 2008, en Ciudad Bolívar, Edo. Bolívar, a los 84 años de edad. Jugó 5 temporadas con el "Magallanes", las campañas de 1949-1950 a 1955-1956, como receptor, solamente tuvo 63 turnos al bate y conectó 10 hits. Se creó como homenaje a su persona un Premio con su nombre para ser entregado al mejor árbitro del año de nuestra Liga. Es Miembro del Salón de la Fama del Béisbol Venezolano desde el año 2008.

Miguel Dupouy Gómez.