El 30 de septiembre de 1972, en el Three Rivers Stadium de la ciudad de
Pittsburgh, los asistentes al juego fueron testigos del hit número de 3.000 de
Roberto Clemente, dado en el cuarto inning del partido, ante una curva del
lanzador Jon Matlack, de los Mets de Nueva York, siendo un doblete entre los
jardines izquierdo y central.
Las 13.117 personas allí presentes le brindaron al jugador boricua una
larga ovación de pie por haber sido el jugador número 11 en la historia en
alcanzar los 3.000 hits y el primer jugador latinoamericano en lograrlo.
En una entrevista después del juego, Clemente expresó: "Yo di
este hit para la afición de Pittsburgh y la gente de Puerto Rico".
MAYS FUE EL PRIMERO EN FELICITAR AL ASTRO
PITTSBURGH, octubre (PUI — EI estelar jugador de los Piratas del
Pittsburgh, Roberto Clemente acaba de unirse a diez jugadores más, incluyendo
sus compañeras de liga, Willie Mays y Hank Aaron al conectar su hit número tres
mil de su gloriosa carreras en las Ligas Mayores.
Además de Aaron, Mays y Clemente, los otros ocho fueron los inmortales
Stan Musial, Cap Anson, Tris Speaker, Nap Lajoie, Ed Collins, Paul Waner y Honus
Wagner. El batazo de Clemente fue un doble a lo profundo del jardín izquierdo
contra los lanzamientos del zurdo de los Mets, John Matlack.
El público estallaba de gozo, Roberto Clemente estaba satisfecho y
Willie Mays complacido. El hit 3.000 de Clemente en las Mayores había causado
una explosión de tres carreras para que los Piratas de Pittsburgh vencieran a
los Mets de Nueva York, 5-0.
"Me alegro de que, fuera un buen hit" —comentó Clemente luego—, "Este hit es la culminación de 18
años".
Tras el 3.000 los simpatizadores de los Piratas tributaron a Clemente
una prolongada ovación. Mays, que estaba sentado en el banco de los Mets, se
levantó, se dirigió vivamente a Clemente y lo felicitó por su último jalón. "Siempre
pensé que Mays era el mejor jugador que había visto en mi vida. Se levantó
especialmente para venir a felicitarme y eso sí que fue grande",
manifestó Clemente.
Pero más que nadie, Clemente estaba feliz por ver contentos a los
fanáticos de los Piratas. "Me alegra más por la gente"
—declaró Clemente—. "Los Piratas no trabajamos para Joe Brown (el
Gerente General de Pittsburgh) sino para los aficionados".
Sobre los aplausos, Clemente comentó: "Me ponen colorado. Me siento como abochornado. Es que yo soy tímido, como toda mi familia. Nunca he sido un gran
personaje y nunca lo seré".
Clemente confesó que no había podido dormir en toda la noche pues estuvo
telefoneando a Puerto Rico y otros lugares. "Estuve despierto hasta las
cuatro y media de la mañana. Como mi mujer tenía que ir temprano al aeropuerto
para esperar a alguien, le dije que me quedaría
levantado para despertarla".
(Diario "El Imparcial", de Puerto Rico, publicado el 2
de octubre de 1972).
FUĺMOS LOS PRIMEROS EN FELICITAR A LOS PADRES
Cuando Roberto Clemente conectó doblete al zurdo John Matlack de los
Mets de Nueva York en la cuarta entrada del partido del sábado, 30 de
septiembre de 1972, que era para él su incogible número 3,000 en su tan exitosa
carrera de pelotero de Grandes Ligas, el compañero José Roberto Díaz, veterano
redactor Deportivo de EL IMPARCIAL, se encontraba precisamente frente a la casa
de doña Luisa y don Melchor Clemente en la urbanización El Comandate de
Carolina y se dirigió a ellos para en nombre de este periódico y toda la
prensa, deportiva de la isla, ser el primero en felicitar a los Padres del
Astro boricua por tan plausible logro.
Los padres de Clemente se confundieron en un abrazo con nuestro
compañero y doña Luisa, señora de profundas convicciones religiosas, dio
gracias a Dios porque su hijo había llegado a lograr una hazaña, que solo otros
diez jugadores en toda la historia del béisbol han logrado.
Nos sentimos, completamente orgullosos de haber sido los primeros, una
vez más, en unimos a los logros y triunfos de padres e hijos puertorriqueños en
todas las fases de la vida.
(Diario "El Imparcial", de Puerto Rico, publicado el 2
de octubre de 1972).
Lamentablemente, este hit sería el último de su carrera, ya que el 31 de
diciembre de 1972, falleció a los 38 años de edad, en un accidente aéreo, llevando
ayuda humanitaria a las víctimas del terremoto de Managua (Nicaragua). Su
cuerpo nunca se encontró.
Roberto Clemente había donado al museo del béisbol de Cooperstown, el
bate con que había conquistado su histórico hit 3.000.
Nacido en Carolina, Puerto Rico, el 18 de agosto de 1934. Jugó 18
temporadas con los Piratas de Pittsburgh (1955-1972). En 13 temporadas bateó
por encima de .300. Dejó un promedio de bateo vitalicio de .317, con 3.000 hits,
440 dobles, 166 triples, 240 jonrones, 1.305 carreras empujadas, 1.416 carreras
anotadas, 83 robos de base, 621 boletos recibidos y 1.230 ponches.
Ganó la admiración mundial por su calidad como pelotero y gesto
humanitario.
Jardinero derecho de mucha solvencia defensiva, poderoso y educado brazo.
Destacó por su seguridad con el guante al atajar batazos en forma elegante, tipo "canasta".
Ganador de 4 Títulos de Bateo en la Liga Nacional (1961, 1964, 1965 y 1967)
y del Premio "Jugador Más Valioso" de la Liga Nacional en 1966.
Participó en 2 Series Mundiales (1960 y 1971), titulando a su equipo
como Campeón, en ambas oportunidades. En los 7 juegos que jugó en el Clásico de
Otoño, dio al menos un hit.
Ganador del Premio "Jugador Más Valioso" de la Serie
Mundial de 1971.
Ganador de 12 Guantes de Oro (1961-1972).
Ganador del Premio "Babe Ruth" en 1971.
Participó 14 temporadas en Juegos de Estrellas, en 31 turnos al bate, tuvo
un promedio de bateo .323, con 10 hits conectados, 2 dobles, 1 triple, 1 jonrón.
4 carreras empujadas, 1 boleto, 9 ponches.
Decía Roberto Clemente: "Yo quiero ser recordado como un jugador
que dio todo lo que tenía que dar".
Su famoso número 21 fue retirado en 1973 por su equipo, los Piratas de
Pittsburgh.
El año 1973 fue inmortalizado al entrar por votación especial, sin tener que esperar los 5 años de retiro, al Templo del Béisbol de las Grandes Ligas, en Cooperstown, Nueva York. Fue el primer latinoamericano en ingresar al Templo de los Inmortales.
El día de la ceremonia de su admisión, fue instaurado el "Premio
Roberto Clemente" a otorgarse a aquellos que realizan labores
destacadas en el deporte y la comunidad.
En Puerto Rico fue nombrado "Atleta del Siglo" y se le
colocó su nombre al primer Coliseo de la ciudad capital.
En 1993, fue creada la Fundación "Roberto Clemente", por
su hijo Roberto, para la capacitación en el deporte a la juventud.
Durante la semana de la celebración del Juego de Estrellas de 1994, en
la ciudad de Pittsburgh, en el estadio Three Rivers Stadium, fue develada una
estatua en su honor, a la que titularon "El Grande" ("The
Great One"). La obra la realizó la escultora Susan Wagner, mostrando al
grandioso pelotero "en acción", con el bate. Posteriormente, fue
trasladada al nuevo estadio, el "PNC Park".
Desde el 2002, las Grandes Ligas instituyeron cada 18 de septiembre como
el "Día de Roberto Clemente".
Miguel Dupouy Gómez.
A continuación, pueden leer el siguiente artículo titulado "Roberto Clemente en sus Inicios", mediante el siguiente enlace:
http://beisbolinmortal.blogspot.com/2026/01/roberto-clemente-en-sus-inicios.html
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